-La evolución de la educación desde la época feudal hasta los tiempos modernos.
Japón contaba con una sociedad homogénea, un mismo lenguaje, una literatura, un sistema de valores y una tradición histórica común poseía un feudalismo centralizado y de acuerdo al espacio geográfico en que se situaban se pudieron crear en su territorio: instituciones de gobierno, económicas y de educación que fueron base esencial para la modernización.
Escuelas feudales y modernización temprana.
En la sociedad Tokugawa existían cuatro tipos de escuelas que compartían una filosofía de la educación basada en un plan de estudios Confuciano y que además se encontraban separadas para los plebeyos y para los samuráis, he aquí una educación jerarquizada por así decirlo, como se desarrollaron en algunas otras culturas:
Escuelas oficiales: Para puestos de liderazgo, encabezadas por el Shaheiko. Incluía 227 escuelas para los clanes (hanko) en la mayoría de los dominios feudales.
Escuelas locales (gogaku): Dispersadas en las ciudades grandes, que con frecuencia eran ramas de las escuelas de los clanes, se constituían alrededor de 400.
Academias privadas (juku): Eran organizadas por un erudito distinguido para instruir a algunos discípulos muy capaces, ya fueran samuráis o plebeyos. En la época de la revolución eran 1 500.
Escuelas de escritura (terakoya): Eran pequeñas escuelas elementales para el entrenamiento práctico de niños plebeyos, en su mayoría hijos de granjeros y comerciantes ricos. Eran alrededor de 11 000 escuelas.
En las escuelas de los clanes cada feudo tenia su erudito confuciano que de entre todas sus labores tenía la de enseñar a los jóvenes samuráis de los clanes. El curriculum de estas escuelas contemplaba e incluía textos clásicos del confucianismo para le preparación moral, artes marciales, historia japonesa y china, caligrafía. Más tarde se incorporó estudios occidentales como la medicina, lenguas extranjeras y ciencia militar. Su principal propósito era desarrollar el carácter en los niños destinados a ser los líderes del futuro Japón. Conservaban el lema: Ciencia oriental y moral occidental.
Las escuelas locales siguieron el modelo de las escuelas de los clanes. Estas escuelas servían para educar a sus hijos, pero de acuerdo al punto de vista del daimyo, mantenían la educación moral y servían como medio de control del pensamiento.
Las principales ventajas que gozaban estas escuelas eran la exención de pagar impuestos y los privilegios especiales otorgados por el daimyo a los maestros.
Las academias privadas iban desde escuelas elementales, que ofrecían una preparación para saber leer y escribir, hasta instituciones superiores que ofrecían estudios avanzados para los graduados de las escuelas de los clanes.
En las academias, el principio moderno de recompensa por los logros fue desarrollado y aplicado para compensar la influencia tradicional de la posición de clase en el sistema feudal en Japón.
En las escuelas de escritura a los aldeanos solo se les asignaba un maestro confuciano que daba conferencias-sermones sobre las virtudes de obediencia, amor filial, humildad y lealtad. Al aumentar las riquezas buscaron para la educación de sus hijos escuelas de escritura o terakoya. Estas escuelas se inculcaba la preciaa cultura confuciana y se daba una enseñanza vocacional práctica, además ofrecían lectura, escritura de obras morales confucianas, homilías budistas y materias como: aritmética, el ábaco y correspondencia a los negocios.
Los maestros terakoya salían de los sacerdotes budistas y sintoístas, de entre médicos, samuráis, y samuráis desposeídos, granjeros ricos retirados, y de entre algunas mujeres. La escuela atendía a 30 alumnos. El pago por la enseñanza era: sake y víveres o una pequeña cantidad de dinero. El número de estas escuelas creció a partir de 1800.
Las principales escuelas feudales de Japón fueron alcanzaron su propósito central: inculcar los valores morales para el desarrollo del carácter.
En el siglo XIX, los estudios occidentales fueron incluidos en el programa escolar. En 1850 Japón producía su propio cuerpo de especialistas, con ideas sorprendentemente modernas. La nación tenía un sistema de educación escolar desarrollado… clasista, formalista, retrógrado y anticuado, pero… también intelectualmente especializado, disciplinado, o a veces estimulante, y políticamente pertinente.
La inversión en la educación durante el periodo feudal produjo un interés mas intenso en las cuestiones educativas durante la ulterior época Meiji. Se reconoció que era esencial un sistema de educación universal para establecer un Estado moderno.
Japón se desarrolló rápidamente, tomando de manera selectiva ideas del Occidente. El resultado final fue un buen enlace entre las ideas e instituciones nativas. Existieron tres estadios de difusión cultural: 1) adopción en masas de las ideas e instituciones extranjeras, en ciertos casos hasta la exageración: 2) adaptación de esas ideas e instituciones a la cultura japonesa, algunas veces al punto de una completa distorsión o improcedencia; y 3) sustitución de las ideas e instituciones extranjeras por una versión totalmente japonizada.
Esta revolución permitió alcanzar la modernización hacia finales del siglo XIX. Este fenómeno fue considerado una demostración inspiradora del logro de un pueblo.
La Carta Juramento de los Cinco Artículos: 1868.
En 1867, el emperador Meiji fue restaurado en el trono por un grupo de resueltos jóvenes revolucionarios, quienes lanzaron una serie de rápidas reformas destinadas a cerrar la brecha con el Occidente. Todos pedían la educación universal como medio para acelerar el progreso.
En 1868, el emperador Mutsuhito promulgó una Carta Juramento de Cinco Artículos que declaraba los principios sobre los Ciales se basaría el nuevo gobierno imperial; vinculaba el abandono de “las bajas costumbres de tiempos pasados”
La oligarquía inició un programa de intercambio educativo: se enviaron estudiantes a Occidente para conocer su enseñanza y tecnología, y también se invitaron a expertos occidentales como instructores.
Los japoneses tenían pocas instituciones modernas estaban determinados a tomar sólo lo mejor que hubiera desarrollado cada país extranjero. “Buscando el conocimiento a través del mundo” importaron expertos de muchos países.
La escuela estadounidense como modelo educativo.
Los Estados Unidos ejercieron una influencia dominante sobre la modernización del sistema educativo japonés. Al paso de los años, los japoneses han tomado de los Estados Unidos más ideas sobre la educación que de ningún otro país. El sistema escolar de EUA se volvió un modelo para los educadores japoneses. Enseñar era una ciencia, de allí que se necesitaran técnicas efectivas de instrucción a partir de una nueva concepción. La educación hasta ese tiempo se había basado en los estudios de la moral confuciana sirviendo como camino para la dignificación personal.
El momento exigía al mismo tiempo liderazgo y cultura. En 1869 se estableció una nueva universidad con planes de estudio occidentales, que remplazó al viejo colegio confuciano.
Era urgente la necesidad de un sistema escolar universal que pudiera: edificar la unidad nacional, mediante la lealtad al emperador y preparar cuadros técnicos para llevar a cabo la modernización
El Código Educativo de 1872.
En el Código Educativo de 1872 se decretó un plan para crear un sistema educativo moderno a escala nacional. Copiando el sistema uniforme y centralizado de Francia, iniciado por Napoleón en 1854. Se dividió al Japón en ocho distritos universitarios. Cada distrito tendría una universidad, 32 distritos escolares intermedios –cada uno de los cuales tendrían 120 distritos escolares elementales, una escuela por cada 600 personas.
De acuerdo a lo establecido en el Código, la educación obligatoria de ocho años fue concebida para todos los niños y las niñas entre seis y 14 años de edad. El Japón cambió de una educación para la élite a una educación de masas., de acuerdo con la filosofía de la “Ilustración”. Dicho plan trajo un nuevo valor social, la educación como derecho para todos los niños, lo que se convirtió en un concepto integral en el sistema moderno.
El Código Educativo de 1872, estipulaba que las escuelas serían administradas por los funcionarios locales de la prefectura, pero serían principalmente subsidiadas por el Tesoro Nacional y supervisadas por el Departamento Nacional de Educación.
La educación en Japón conservaba la esctructura administrativa siguió el modelo francés, el sistema escolar se parecía más al estadounidense: comenzó con una sola corriente, que proveía a los tres niveles de educación (elemental, secundario y superior).
La misión de Iwakura
En 1872 el gobierno japonés envió a Occidente una misión de alto nivel encabezada por el príncipe Tomomi Iwakura. La intención de la misión fue la de observar directamente el funcionamiento de las instituciones occidentales. Las respuestas de varios rectores a los consejos para establecer un sistema educativo que pudiera elevar las condiciones intelectuales, morales y físicas del Japón se creo el libro La educación Japón en 1873. Fue una guía de la política general para que los japoneses establecieran un sistema educativo nacional.
Dicha misión recibió documentos y textos pioneros sobre preparación para maestros, como Teoría y práctica de la enseñanza, de Page, y El asistente del maestro de Northends. Estos dos libros fueron traducidos más tarde al japonés y se usaron como guías de capacitación para maestros. Fue evidente que la influencia estadounidense sobre la formación de la educación moderna en Japón sería considerable como resultado de la misión de Iwakura.
La influencia de los principios de Pestalozzi.
La influencia de una educación liberal y tolerante den los EUA después de la Guerra de Secesión fue el resultado de apropiarse la filosofía y las técnicas pedagógicas del gran educador suizo Johann Pestalozzi (1746-1827). Como Rousseau, Pestalozzi sostuvo que la educación debía seguir el desarrollo natural del niño, en lugar de imponérsele. Criticó la insistencia en la memorización mecánica y enseñó, en cambio, mediante la experiencia directa con objetos y modelos.
En la Escuela Normal de Tokio establecida en 1872, Marion M. Scott, subrayó una metodología que descartaba los antiguos métodos de tutoría individual y recitación, y fue el primero en introducir los principios de Pestalozzi en el Japón.
Todo maestro que no se encontrara enterado del método de desarrollo ue considerado indigno de su profesión. La idea de educación liberal centrada en el niño había sido transmitida a Japón.
La oposición popular.
Existía oposición al nuevo tipo de escuela. Las familias tenian temor a la excesiva preocupación por el niño, en la filosofía de Pestalozzi, podría socavar los valores familiares tradicionales. Las escuelas al compararlas carecían de carácter más personal. Los libros y materiales eran muy costosos.
Cuando entró en vigor una nueva ley de conscripción militar, en 1873, la obligación del servicio militar y la educación obligatoria fueron unidas en la mente de los campesinos, quienes se rebelaron incendiando escuelas en muchas partes del país.
Si se quería alcanzar la educación universal, había que descartar el plan de descentralización. El gobierno nacional recuperó un control severo en 1880, instituyendo por tres años la educación obligatoria, a partir de allí todos los detalles de la práctica escolar se dictaron desde Tokio.
Se hecharon raíces que nunca serían enteramente destruidas. La primera etapa del cambio, la adopción de lo nuevo, dio pauta a una segunda, la adaptación de lo nuevo a lo antiguo.
El giro hacia una educación nacionalista.
Los intelectuales conservadores, muchos sostenían que la educación de Pestalozzi era deficiente en contenido, no enseñaba el conocimiento esencial y descuidaba la instrucción oral que ellos consideraban medular. Con el respaldo del emperador, Motoda autorizó sus propios textos sobre moral, basados en el confucianismo, y los distribuyó a todas las escuelas.
Las ordenanzas de Motoda y de Mori.
Colocando ante todo la moral en el Plan de estudios, exigía curso de moral, tanto en las primarias como en la educación intermedia, para contrarrestar el liberalismo occidental. Se introdujo también la instrucción militar para mejorar la disciplina moral, intelectual y física.
A los maestros se les prohibió asistir a las reuniones políticas y, en 1882, el gobierno publicó un manual para maestros de escuela elemental, solicitándoles evitar los principios liberales que habían aprendido en las escuelas normales y volver a la fe de
sus padres.
Las escuelas subrayaron de nuevo: 1) la lealtad al Estado-emperador, 2)la capacidad productiva y 3) la instrucción militar. En cada nivel, los cursos sobre moral recibían la mayor prioridad. Enseñaba la moral nacional, como la interpretaban los conservadores nacionalistas, más que la moral personal.
La vía única de la educación quedó dividida ahora por encima de la escuela elemental. Sólo a nivel elemental habría educación para todos. La educación secundaria sería para algunos escogidos: la élite intelectual de la que saldrían los jefes del gobierno, y de la industria, y contribuirían a la prosperidad y al poderío del Estado.
El decreto imperial sobre educación: 1890.
Al adoptar la Constitución de estilo prusiano en 1889, la oligarquía intentó asegurar su dominio sobre la nación y, al mismo tiempo, mediar en las demandas extremistas de la derecha y de la izquierda respecto al gobierno constitucional popular.
Por todo ello, en nombre del emperador, el Decreto Imperial sobre Educación fue emitido en 1890 reflejaba la determinación de llevar a la educación y el pensamiento japonés de vuelta a su base ética tradicional.
El Decreto de 1890 se convirtió en la filosofía japonesa de la educación y hasta en la filosofía de la vida nacional durante los 55 años siguientes. Era el reverso completo del mandato de 1868, que iba a buscar el conocimiento por todo el mundo.
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